Vivimos la tercera revolución industrial

Tenemos un largo camino por recorrer. 

Mujer con paraguas verde caminando por sendero

Un pez de cierta edad se cruza con una pareja de peces jovencitos. El pez mayor les pregunta ¿qué tal está el agua? Ninguno de los jóvenes responde. Un rato más tarde uno de los jóvenes le pregunta al otro ¿que caray es eso del agua?

De la misma forma que pasa para los peces, discurren nuestras vidas. Estamos inmersos en nuestros problemas, nuestras alegrías, nuestras metas, nuestras necesidades, ... La mayor parte de cosas importantes nos pasan inadvertidos: hambre en el mundo, guerras en otros países, medioambiente, ... sabemos de ellos, los vemos en las noticias y confiamos en que los problemas se arreglen solos... hasta que nos afectan directamente. Entonces es tarde.

Lo mismo pasa con las innovaciones tecnológicas. Vemos que el mundo está cambiando, cada día hay novedades que aparentemente no nos afectan aunque salen en los periódicos con mayor insistencia.

No es un fenómeno nuevo.

Nos podemos remontar a la primera revolución industrial. El invento de la máquina de vapor cambió radicalmente la organización de la sociedad. La mayor parte de la población vivía del campo y la artesanía y los poblados tenían tamaños reducidos. Gracias a las máquinas de vapor empezó a ser necesario concentrar mano de obra en edificios cerca de las fábricas provocando movimientos migratorios y mayores concentraciones de personas que pasaron a crear la nueva clase obrera.

Los historiadores consideran que entre la aparición de la máquina de vapor en 1750 y su plena difusión pasaron más de 60 años.

En 1870 se inició la segunda revolución industrial con la aparición del motor de combustión y la energía eléctrica. Los historiadores consideran que duró unos 45 años.

Es posible que todavía haya alguna persona que recuerde la llegada se la electricidad en su casa. Por ejemplo, hay un relato muy divertido de la llegada de esta revolución a una casa y la reacción de una mujer ante la llegada de una lavadora.

De todas formas, las primeras fábricas funcionaban organizados como los antiguos artesanos pero introduciendo la ayuda de alguna máquina. Tuvo que pasar una generación entera de dirigentes para que se plantearan reorganizar las plantas industriales con Henry Ford.

Ahora estamos con la tercera revolución industrial. Estamos inmersos ella hasta las cejas y no nos damos ni cuenta.

Internet nació hace bastantes años aunque no se abrió para intereses comerciales hasta 1995 y se puede decir que no empezó a estar extendido hasta el año 2000. En menos de quince años ha pasado a ser imprescindible para empresas y en menos de diez años para usuarios finales. Ya hemos vivido la web 1.0 y la 2.0 y se perfila como va a ser la web 3.0.

La revolución a la que pertenecemos ha hecho posible la aparición y desaparición en pocos años de CDs, video clubs, teléfonos móviles (ahora smartphones), PCs por portátiles y ahora mejor tablets... La velocidad de cambio que impone la revolución industrial que vivimos es vertiginosa.

Las anteriores revoluciones duraron entre 60 y 40 años. ¿cuánto durará esta?

Todavia recuerdo la llegada a casa de la primera tele en blanco y negro. Enorme, pesada. Sin mando a distancia. Hoy, todo ha cambiado. Mejor dicho esta cambiando. A finales de año podremos comprar la nueva Xbox One y podremos encender la tele, cambiar de canal o buscar algo en internet con sólo decirlo. La nueva Xbox One reconoce la voz y de forma instantánea cumple nuestros deseos.

Los videoclubs desaparecerán a favor de webs en la que desde el salón podremos alquilar una película que podemos ver sin movernos del sofá.

Es sutil pero poco a poco tenemos más comodidad y con menos esfuerzo tenemos la solución.

Hacer la declaración de la renta fue en el pasado laborioso y tedioso. Muchos estudiantes se podían sacar un sobresueldo preparando rentas a amigos, familiares... Pero con internet estos trabajos y esa fuente de dinero para los jóvenes ha desaparecido. Luego los llamamos ni-ni.

Si miramos en el pasado, las revoluciones industriales han ido siempre acompañadas de pérdidas de puestos de trabajo. Las máquinas han desplazado a las personas de sus puestos de trabajo. Con internet esta pasando lo mismo.

Las innovaciones que estar por venir automatizan día a día tareas repetitivas y tediosas. Los call centers se reducen y aparecieron máquinas diciendo "Pulse 1 para …". Los quiscos de diarios van menguando y desaparecerán a favor de las tablets. Sólo hay que pensar que el iPad apareció al mercado hace tan solo tres años para ver la vertiginosa revolución.

Los canales de televisión desaparecerán. Los jóvenes ya no los miran. se bajan las películas o series cuando las quieren ver o juegan a la cónsola o están conectados con el PC. LA industria de la publicidad ha sufrido un cambio raducal. Coca cola ya gasta el 60% de su presupuesto en internet en vez que en los canales tradicionales de televisión. 

¿y nuestros jóvenes? El modelo educativo no ayuda mucho. Fue concebido en una época en la que las personas eran engranajes que tenían que encajar en fábricas. Los alumnos aprendían materias que les podían hacer falta y poder ser obreros de máquinas. 

Queda mucho camino por recorrer. Muchas innovaciones por inventar y difundirse. 

Ahora hay que ser mucho más creativo, tener iniciativa, emprender tareas, negocios, innovar … y conseguir estar por delante de las máquinas.

La buena noticia es que pasó lo mismo con las revoluciones anteriores! La historia se repite! (espero)